Libros en movimiento / Books in motion (01/09/2017 – 15/09/2017)

  • Crimen y castigo – Fiódor Dostoyevski
  • Todo esto te daré – Dolores redondo
  • Misión olvido – María Dueñas
  • Puerto escondido – María Oruña
  • Enlazados – Rainbow Rowell
  • El ángel negro – John Connolly
  • Intrusos y huéspedes & Habitación doble – Luis Magrinyà
  • Una forma de vida – Amélie Nothomb
  • La elegancia del erizo – Muriel Barbery
  • La energía y la vida – Antonio Peña / Georges Dreyfus
  • No llorar – Lydie Salvayre
  • El socio – John Grisham
  • La primera guerra mundial contada para escépticos – Juan Eslava Galán
  • Campo de los Almendros – Max Aub
  • Memorias de un investigador privado – José Antonio Marina
  • Ofrenda a la tormenta – Dolores Redondo
  • Patria – Fernando Aramburu
  • El último Catón – Matilde Asensi
  • Con los ojos abiertos – Marguerite Yourcenar
  • El misterio de las cabras y las ovejas – Joanna Cannon
  • The remains of the day – Kazuo Ishiguro
  • La sombra del viento – Carlos Ruiz Zafón
  • Omnibus – Craig Thomas
  • El abuelo que saltó por la ventana y se largó – Jonas Jonasson
  • El asesino de la vía Láctea – Gabriel Martínez
  • Short stories. Sherlock Holmes – Arthur Conan Doyle
  • El extranjero – Albert Camus
  • One punch man 02 – Yusuke Murata
  • Der Hundetraum und andere Verwirrungen – Leonhard Thoma
  • Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie – Juan Eslava Galán
  • De qué hablo cuando hablo de escribir – Haruki Murakami
  • El silencio de la ciudad blanca – Eva García Saénz de Urturi
  • La lingua geniale – Andrea Marcolongo
  • Dientes de leche – Ignacio Martínez de Pisón
  • Un mal nombre – Elena Ferrante
  • The innocent – Ian McEwan
  • Lolita – Vladímir Nabókov
  • Al otro extremo de la correa – Patricia B. McConnell
  • El economista camuflado – Tim Harford
  • Adulterrio – Paulo Coelho
  • Velocidad de los jardines – Eloy Tizón
  • Los últimos tiempos del club del autobús – Chris Stewart
  • Ser como ellos – Eduardo Galeano
  • Orientalism – Edward W. Said
  • Parque jurásico – Michael Crichton
  • Las chicas – Emma Cline
  • Las ratas – Miguel Delibes

“Libros en movimiento” no tiene más pretensión que dejar constancia de aquellos libros que veo en mi deambular diario. Es, simplemente, lo que logro ver que la gente lee. No hay ninguna intención comercial o publicitaria. En vuestras manos está decidir si alguno de ellos merece ser parte de vuestra vida.

“Books in Motion” has no pretension but listing those books I see in my daily wander. It is just what I am able to see from people’s readings. There is no comercial or advertising intention. It is up to you to decide if any of those books should be part of your lives.

Anuncios

Tierra de Campos – David Trueba

Estás aburrido mirando Facebook y te topas con una publicación del grupo “Yo fui a EGB” en la que aparece uno de esos “juguetes” que regalaban con los yogures cuando eras pequeño allá al comienzo de los años 80 y sientes una mezcla de nostalgia – por el tiempo transcurrido -, alegría – por el tiempo al que te transporta -, y orgullo – porque la memoria todavía te funciona para acordarte de esa aparente nimiedad -. Esta sensación te dura un momento. Como mucho quizás la compartas con algún colega de la infancia o se lo enseñes a tu pareja mientras ambos dormitáis en el sofá: “mira, ¿te acuerdas de esto? Yo tenía el servilletero amarillo con forma de plátano”. Una vez que se ha compartido, el recuerdo se esfuma con la misma rapidez con la que llegó. Esa misma sensación es la que se tiene leyendo las primeras páginas de Tierra de Campos de David Trueba. Nos transporta a un Madrid de barrio (en su caso Tetuán, pero equiparable al de otros muchos barrios madrileños del mismo estrato) con situaciones tópicas y típicas olvidadas desde la infancia. El personaje, Dani, deambula por el Tetuán de comienzos de los ochenta con todo lo que eso implicaba. Para los que somos madrileños ochenteros, esa cercanía de los nombres urbanos, como el del scalextric de Cuatro Caminos, y de referencias a esa época, como Tino Casal o el “Like a virgin”, nos despierta la morriña que tan amiga es de la atención. Una vez se ha pasado esa ilusión y sorpresa es complicado mantener ese mismo nivel de atención y actitud ante el texto. No obstante, por momentos, Tierra de Campos lo consigue.

Partiendo de una situación costumbrista como es el traslado del féretro con los restos mortales del padre del protagonista hasta un pueblo de la Valladolid más rural, David Trueba hace que su personaje principal, Dani Mosca, rememore su vida como cantante de éxito desde que era un chaval que se apuntó a unas clases gratuitas de guitarra en un piso de Tetuán hasta que, ya convertido en olvidado cantante de éxito de otra época, tiene que lidiar con las vicisitudes propias de una vida como padre divorciado.

El libro está escrito con una prosa fácil que incurre en el uso frases redondas, irónicas y lapidarias (“Uno triunfa no por su genialidad, sino por su menosmalidad”) dichas por y para personajes un tanto tópicos (padre autoritario, colega(s) pasado(s) o japoneses retraídos). Quizás ahí resida la segunda clave del éxito de este libro: su componente humorístico y sarcástico: “Dicen que la mejor prueba de tu ansiedad es cuando tiras de la cadena antes de terminar de mear”. El tercer elemento del éxito del texto podría ser la inmersión en el llamativo mundo de la música con sus fiestas desmesuradas, sus oscuros backstages, esa mezcla de lujo y podredumbre, de pomposa vacuidad, de giras, garitos y litronas, de drogas y sexo apresurado en encharcados baños de tugurio provinciano. Esa parafernalia que rodea a la música como espectáculo y arte es la base de la trama de esta novela. Si os pasa como a mí, y consideráis toda esa parafernalia absurda más allá de, como diría el loco cósmico Homer Simpson, su derecho a escandalizar, buena parte del libro os resultará ajeno y poco estimulante. Insisto, la prosa de David Trueba ayudará a salvar esa situación.

En la segunda parte del libro volvemos a sentir la sensación “egebera” descrita al comienzo, cuando Dani Mosca llega al pueblo de su padre y de su infancia. Allí es recibido por un elenco completo de personajes rurales como si fuera una película de Berlanga: el alcalde, otrora bruto del pueblo, con su mujer con alardes de primera dama, el pomposamente absurdo concejal de festejos, las tropocientasmil tías (primeras, segundas y lejanas) con sus correspondientes tropocientosmil primos (esa familia que todos los que hemos vuelto al pueblo de veraneo jamás hemos terminado de conocer), o el cura moderno, sustituto de aquel de la vieja escuela, que escandaliza un poco a los mayores del lugar. Si a esto le añadimos el alboroto de tener entre sus convecinos a un famoso de la farándula, tenemos el componente definitivo para momentos delirantes y, hasta cierto punto, cercanos para el lector.

En resumen, Trueba logra, con su genial prosa ligera y su ambientación costrumbrista (rural y urbana) y nostálgica, despertar en el lector un sentimiento de cercanía que solo se difumina, como es mi caso, en el momento en que el mundo de la música hace su aparición con su futilidad.

Libros en movimiento / Books in motion (16/08/2017 – 31/08/2017)

  • La regata – Manuel Vicent
  • El nombre de la rosa – Umberto Eco
  • Ritual – Mo Hayder
  • Los géneros cinematográficos – Vicent Pinel
  • Harry Potter y el prisionero de Azkaban – J.K.Rowling
  • La mujer del camarote 10 – Ruth Ware
  • Volver a casa – Yaa Gyasi
  • Sarum – Edward Rutherfurd
  • Tan tuyo como tu muerte- Emili Bayo
  • La conjura de los necios – John Kennedy Toole
  • El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha – Miguel de Cervantes
  • Festín de cuervos – George R.R. Martin
  • Safari en Boston. Hombres, copas y caza mayor. – Sarah Mlynowski
  • SPQR – Mary Beard
  • El secreto egipcio de Napoleón- Javier Sierra
  • Open. Memorias. – Andre Agassi
  • La casa de Riverton – Kate Morton
  • Patria – Fernando Aramburu
  • Nocturno de Chile – Roberto Bolaño
  • Donde brotan las violetas – Carmen Manzaneque
  • El sari rojo – Javier Moro
  • Los renglones torcidos de Dios – Torcuato Luca de Tena
  • Esa dama – Kate O’Brien
  • La hermandad de la Sábana Santa – Julia Navarro
  • El último Catón – Matilde Asensi
  • El idiota – Fiódor Dostoyevski
  • La sustancia del mal – Luca D’Andrea
  • Tus zonas erróneas – Wayne W.Dyer
  • El poder del orden – María Gallay
  • Tres veces tú – Federico Moccia
  • 13 ventanas hacia el otro lado – Juan Antonio Arruñada Carrillo
  • Más Platón y menos Prozac – Lou Marinoff
  • Stone Junction. Una epopeya alquímica – Jim Dodge
  • Némesis – Philip Roth
  • El guardian invisible – Dolores redondo
  • El gran momento de Mary Tribune – Juan García Hortelano

“Libros en movimiento” no tiene más pretensión que dejar constancia de aquellos libros que veo en mi deambular diario. Es, simplemente, lo que logro ver que la gente lee. No hay ninguna intención comercial o publicitaria. En vuestras manos está decidir si alguno de ellos merece ser parte de vuestra vida.

“Books in Motion” has no pretension but listing those books I see in my daily wander. It is just what I am able to see from people’s readings. There is no comercial or advertising intention. It is up to you to decide if any of those books should be part of your lives.

Madres Tóxicas – “Tú no eres como otras madres” (Angelika Schrobsdorff) y “Apegos feroces” (Vivian Gornick)

Recientemente se han cruzado en mi camino dos libros que, si bien son diferentes en temática y localización – no así en espacio temporal -, tienen una base común que proyecta una sombra oscura durante todo el relato y que, incluso de forma intencionada, lo monopoliza: las madres tóxicas. Me permito la licencia de juzgar con ese apelativo a las madres que ahí se desarrollan porque la forma en que desnudan su relación las hijas que cuentan estos relatos deja al aire todos los miedos, incertidumbres, pesares y daños que les han producido en su alma durante su vida. Las relaciones cuyo goce no es mayor que su sufrimiento, por mucho que estén basadas en el amor, no dejan de ser destructivas. Esto se desprende, o al menos es el poso que me han dejado estos dos textos, de la lectura de “Tú no eres como otras madres” de Angelika Schrobsdorff y “Apegos feroces” de Vivian Gornick.

Simplificando, y mucho, el relato autobiográfico de Schorbsdorff cuenta la historia de su familia de judíos alemanes, de cómo se desarrollaban sus vidas en el caóticamente fastuoso Berlín de los años 30 en el que, precisamente, vivir y disfrutar de esa vida era lo que se necesitaba; de cómo esas vidas se truncaron con la llegada del horror nazi y de cómo, para poder seguir viviendo – malviviendo esta vez – tuvieron que huir de Alemania y vivir casi en la mendicidad. Esta historia que en su comienzo recuerda a libros como el maravilloso Fabian de Erich Kästner, con las lúdicas descripciones de las fiestas y actos sociales del Berlín de entreguerras, con sus noches de cabarets, libertinaje y goce vital, podría resultar completamente sobrecogedora si no fuera por la interrupción constante que hace en el relato la figura de la madre de la autora o, más bien, la relación que mantenía esta madre con el resto de su familia. Lo que en un principio se presenta como el aliciente de esta novela, la particularidad de esta madre que no es como las madres de los demás, termina, en mi opinión, convirtiéndose en ese elemento disonante que te abstrae de la lectura. Resulta como esa llamada de teléfono en mitad de una obra de teatro que te tiene absorto. Por dos motivos. Primero, porque esta relación, insisto, tóxica tan bien contada, y tan mal sufrida, altera la paciencia del lector y le hace exasperarse ante la desgana, desidia, despego, ineficiencia y egoísmo (quizás todo lo anterior sea fruto de esto último) que muestra esta madre en la relación con sus familiares y amigos; y segundo, porque este estado de ánimo provocado por la relación maternal se vive y se describe con una intensidad que por momentos resulta forzada y, hasta cierto punto, absurda. La relación queda deshumanizada y parece fruto de delirios literarios y poéticos de escritor.

Esto queda aún más patente en Apegos Feroces – su nombre ya lo indica todo -. Gornick detalla en este relato su vida desde que era una niña emigrante judía que vivía en el Bronx hasta que es una escritora y periodista consolidada que se aferra a los paseos con su madre como una suerte de psicoanálisis nocivo. Estos paseos son el vehículo que lleva a la autora a describirnos la infancia en el Bronx donde el barrio refulgía de vida en comunidad, donde los vecinos eran verdaderos vecinos y no cohabitantes de edificio, donde las miserias personales se compartían y se aliviaban conjuntamente. Nos descubre también su relación sentimental e intelectual con diversos miembros de la comunidad periodística y cultural de la época y, esto quizás sea lo más significativo del texto, nos muestra desde una perspectiva feminista la deshumanización que ha sufrido la mujer durante el siglo XX, incluso en ámbitos donde parecía que esto no era así. Si bien en el texto de Gornick la madre es el vehículo conductor de la trama, las acciones de ésta y la forma en la que son contadas son tan intensas y tan poco naturales que como lector me sentía excluido de la historia en esas líneas.

Se puede desprender que lo que me “molesta” de estos dos buenos relatos es la intensidad desmedida con la que se proyectan muchos de los sentimientos, sin embargo creo que es más bien la forma en que son introducidos o la falta de espontaneidad de los mismos los que hace que se autoexcluyan. Libros con tramas intensísimas como el texto de Torborg Nedreaas “Nada crece a la luz de la luna” presentan relaciones mucho más creíbles y mucho más empáticas incluso siendo más desquiciadas. Obras autobiográficas como La lengua salvada de Elias Canetti, no exentas de fuerza y momentos elevados, son un ejemplo de como las vivencias personales pueden ser descritas de tal forma que llevado de la mano del autor, el lector viva y sienta aquello que éste vivía y sentía ( e incluso sufría). Reacciones “absurdas”, ilógicas y malvadas como las de la imposible Edith, la mujer de William Stoner, son mucho más desenfrenadas y dañinas que las de cualquiera de estas dos madres, y sin embargo, mucho más creíbles y dramáticas para el lector.

Lamentablemente la exponenciación de estos dramas maternales por parte de las dos autoras es el elemento disonante que crea, en estos dos buenos relatos, un rechazo en el lector en el elemento preciso que se quiere potenciar en la trama.

Libros en movimiento / Books in motion (01/08/2017 – 15/08/2017)

  • La verdad sobre el caso Harry Quebert – Joël Dicker
  • In the evil day – Peter Temple
  • Never eat alone – Keith Ferrazzi
  • The reluctant fundamentalist- Mohsin Hamid
  • Lo mejor que le puede pasar a un cruasán – Pablo Tusset
  • Claraboya – José Saramago
  • Tormenta de espadas – George R.R. Martin
  • Si mañana muero – Eugenio Fuentes
  • Y entonces sucedió algo maravilloso – Sonia Laredo
  • O mêdo – Stefan Zweig
  • Born to run – Bruce Springsteen
  • Vaticanum – José Rodrigues dos Santos
  • O lector de cadáveres – Antonio Garrido
  • Douce – Le songe d’un homme ridicule – Fédor Dostoïevski
  • Le rocher de Tanios – Amin Maalouf
  • Brasil: uma biografía – Lilia M. Schwarcz / Heloisa M.Starling
  • A ameaça vermelha – Alberto Gonçalves
  • El silencio habla – Eckhart Tolle
  • Lean thinking – James P. Womack / Daniel T. Jones
  • Seda salvaje – Eloy Tizón
  • Escaladores de la libertad – Bernadette McDonald 
  • No soy un monstruo – Carme Chaparro
  • Half a king – Joe Abercrombie
  • Eguzki Beltzaren Sekretua – Alberto Ladrón Arana
  • Alex – Pierre Lemaitre
  • Después de ti – Jojo Moyes
  • Les anonymes – R.J. Ellory
  • Ébano – Ryszard Kapuscinski
  • The flame bearer – Bernard Cornwell
  • Perillán – Terry Pratchett
  • Breve storia del mondo – Ernst H. Gombrich
  • El ruido y la furia – William Faulkner
  • Avenida de los misterios – John Irving
  • Miedo azul – Stephen King
  • El murciélago – Jo Nesbø
  • Small memories – José Saramago

“Libros en movimiento” no tiene más pretensión que dejar constancia de aquellos libros que veo en mi deambular diario. Es, simplemente, lo que logro ver que la gente lee. No hay ninguna intención comercial o publicitaria. En vuestras manos está decidir si alguno de ellos merece ser parte de vuestra vida.


“Books in Motion” has no pretension but listing those books I see in my daily wander. It is just what I am able to see from people’s readings. There is no comercial or advetising intention. It is up to you to decide if any of those books should be part of your lives.

Obabakoak – Bernardo Atxaga

Tengo un problema con los libros de relatos: no he conseguido jamás leer uno que, al terminar la última página del último de los textos propuestos, me quede con la sensación plena de felicidad, cuando no se torna en decepción (en valores más o menos absolutos). No me refiero a compendios de relatos de un autor, como es el caso de Cuentos Completos de Edgar Allan Poe o de Antón Chéjov (ambos en ediciones magníficas en español a cargo de la editorial Páginas de Espuma), sino a libros proyectados como tales a base de relatos cortos. El caso más flagrante de mi experiencia lectora fue el de El Aleph de Borges que me aburrió hasta el tedio (de esos libros que te excluyen desde el primer momento). Reconozco, no obstante, que, aunque sea por la fama que le precede, tengo que darle una segunda oportunidad. 

En el caso que nos ocupa fue Obabakoak de Bernardo Atxaga el que consiguió que un libro de relatos volviera a decepcionarme. Como tengo por costumbre empezar a leer un libro nuevo de la forma más “virgen” posible (intento no leer ni la contraportada), todo lo que sabía de este texto es que la trama se desarrollaba en los alrededores de un pueblo vasco (el ficticio Obaba – hubiera preferido que fuera real). Mi mente, entonces, comenzó a bosquejar oscuras zonas de inhóspitas arboledas, historias llenas de leyendas y tradiciones rurales, bellas descripciones de paisajes coloridos, de aromas frescos y húmedos. Y algo así me encontré en las primeras páginas del libro. Esteban Werfell se halla en una lóbrega habitación con paredes atestadas de libros e iluminada por una ventana desde la que ve un parque y un estanque con cisnes. Fuera es invierno. Esto es lo que buscaba. Esto es lo que me había estado esperando. Ahí tenía el subidón de la lectura de un bello relato unida al especial aliciente que tienen para mí los libros en los que los propios libros tienen un papel especial. 

(Advierto que, a partir de aquí, en este comentario destripo un poco el libro, lo pongo fácil: “ojo spoilers”)

Atxaga continúa las páginas con la trama de Werfell, no muy original, bastante predecible, pero muy bella. Vemos a Werfell escribir, recordar, añorar. Nos habla de su infancia, de curas de pueblo, de cartas manuscritas, de conversaciones padre e hijo y de desilusiones tardías. Y, de repente, unas pocas páginas después, ¡zas!, la historia de Werfell se interrumpe de sopetón y el texto bello, descriptivo, pausado y emotivo, se convierte sin venir a cuento en una especie de, de verdad que no sé como describirlo, análisis de una carta parcialmente ilegible de un canónigo relatando (a la antigua) una especie de leyenda. Luego, Atxaga, continúa con otra buena historia sobre maestras de pueblo que se sienten fuera de lugar, cuya vida no es lo deseado y que ponen toda su alma en intentar no desesperar. Acaba de forma igualmente repentina para, tras unos cuantos relatos más de diferente carácter, estilo e índole, que no han dejado huella alguna en mi memoria más allá de su existencia, ocupar la mitad restante del libro en una matrioska deforme, cuyas piezas no encajan correctamente, y que, siguiendo el juego con el símil, cuando abres a la primera muñeca rusa de madera, encuentras no ya otra más pequeña sino, consecutivamente, un león, un pedrusco, una bicicleta rota, un árbol quemado, un indígena con carcaj, … <rellenar con los elementos inconexos que se quiera>…, hasta llegar a la pieza más pequeña que es el emoticono de la pedorreta 😛 (eso o un corte de mangas, lo que se prefiera). Esa es la sensación que me dejó el último “megarrelato” de Obabakoak. Me explico. Partiendo del hallazgo de una fotografía a alumnos de escuela se desarrolla una trama incoherente en la que, amparándose en hacer relatar diferentes cuentos (contadores de cuentos contando cuentos que cuentan cuentos) a diferentes personajes pasamos de estar en Obaba, a transportarnos al palacio de un tal Wei Lie o ser adoctrinados en la flora y fauna (con interminables enumeraciones) de la Amazonia. Sin ningún hilo conectivo aparente, sin ninguna necesidad y, en mi opinión, ninguna atracción. Las conversaciones de los personajes de este último relato destilan tal erudición mal interpretada que hacen recordar a los intelectuales del Péndulo de Foucault pero sin la gracia y el resplandor que los envolvía, convirtiendo a los de Atxaga en simples parlanchines.

Pocas sensaciones hay tan descorazonadoras como la que te deja un libro que no te acaba de atrapar. Quedémonos con lo bueno, quedémonos con Werfell. 

Libros en movimiento / Books in motion (16/07/2017 – 31/07/2017)

  • Nos vemos allá arriba – Pierre Lemaitre
  • La sociedad del miedo – Heinz Bude
  • La scuola cattolica – Edoardo Albinati
  • Los herederos de la tierra – Ildefonso Falcones
  • La insoportable levedad del ser – Milan Kundera
  • Olvidado Rey Gudú – Ana María Matute
  • El libro del té – Okakura Kakuzō
  • Imperiofobia y leyenda negra – María Elvira Roca Barea
  • Habitaciones cerradas – Care Santos
  • Bastardos y Borbones – José María Zavala
  • Divina Lola – Cristina Morato
  • La pareja de al lado – Shari Lapena
  • Obsidian – Jennifer L. Armentrout
  • Cartero – Charles Bukowski
  • Regreso a tu piel – Luz Gabás
  • Secretos de consulta – Javier Urra
  • Falcó – Arturo Pérez Reverte
  • Pan de limón con semillas de amapola – Cristina Campos
  • Los últimos días de nuestros padres – Joël Dicker
  • Vulkan Vive – Nick Kyme
  • Io e te – Niccolò Ammaniti
  • Más allá del invierno – Isabel Allende
  • Les particules élémentaires – Michel Houellebecq
  • Matar a un ruiseñor – Harper Lee
  • El libro de los secretos – Boubacar Boris Diop
  • Homenaje a Cataluña – George Orwell
  • Patria – Fernando Aramburu
  • La isla del tesoro – R.L.Stevenson
  • Una casa en alquiler – Charles Dickens
  • El Puente de alcántara – Frank Baer
  • Grandes esperanzas – Charles Dickens
  • La hierba del diablo – Stephen King
  • La joven de la perla – Tracy Chevalier
  • Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido – Paloma Sánchez-Garnica
  • Bandera blanca – Mario Alonso
  • Los pilares de la tierra – Ken Follett
  • Persépolis – Marjane Satrapi
  • Otras voces, otros ámbitos – Truman Capote
  • Incógnito – David Eagleman

“Libros en movimiento” no tiene más pretensión que dejar constancia de aquellos libros que veo en mi deambular diario. Es, simplemente, lo que logro ver que la gente lee. No hay ninguna intención comercial o publicitaria. En vuestras manos está decidir si alguno de ellos merece ser parte de vuestra vida.

“Books in Motion” has no pretension but listing those books I see in my daily wander. It is just what I am able to see from people’s readings. There is no comercial or advetising intention. It is up to you to decide if any of those books should be part of your lives.