Por qué Librocinio

Librocinio surge de una necesidad. Una necesidad de compartir. De compartir aquello que leo, que veo y que escribo.

No estamos faltos de buenos libros, pero sí de lectores. Muchos no leen porque no han encontrado aquel libro que les lleve al camino de la pasión por la lectura. Y esto lo digo desde la experiencia. Fui, lamentablemente, un lector tardío. Fue, precisamente, la recomendación de un gran amigo la que me llevó a pasar de no leer nada a tener un ansia voraz por leer. Desde entonces, muchos buenos libros están pasando por mi vida. Y de ellos quiero dejar constancia por aquí. Los comentaré en la categoría “Opino que…“.

Además, muchos de esos libros han llegado hasta mí no por recomendación directa, sino que han aparecido en mi camino. La gente va leyendo en el transporte público, lee en los parques, sale del trabajo a la hora de comer a relajarse y leer unas líneas, y no sabría decir porqué pero alguno de esos libros tienen un algo especial que hace que los añada a mi lista de lectura. Si esa experiencia me ha servido a mí para llegar a algunos magníficos libros, ¿por qué no habría de servir a otros?. Así bajo la categoría de “Libros en movimiento” periódicamente listaré, sin mayor pretensión, aquellos que he advertido en mi deambular diario. Obviamente solo podré dejar constacia de aquellos que he visto en su edición impresa ya que el libro electrónico está dificultando esta actividad observadora, y en cierto modo, desustancia la experiencia lectora (el olor, el tacto, el disfrute de la portada, la edición…).

Espero, sinceramente, que encontréis el libro que os haga vibrar. Ese será vuestro librocinio.