Voces de Chernóbil – Svetlana Alexievich

Con este libro me ha sucedido algo que pocas veces ocurre: cumplió mis expectativas. Y de hecho no solo las ha cumplido, sino que las ha superado. Y con creces.

Cuando en 2015 le fue concedido a Svetlana Alexievich el premio Nobel de literatura, tuve conocimiento, por primera vez, de su existencia. Y por ende de su obra. Captaron mi atención las críticas que recibió la concesión de este galardón pues de ella se decía que no escribía literatura sino puras crónicas periodísticas. Una vez leído Voces de Chernóbil puedo corroborar lo que en su momento tan solo conjeturé: las críticas tan férreas que se vertieron en contra de este fallo eran completamente infundadas.

Voces de Chernóbil es una tribuna para que la voz de la gente que vivió la catástrofe de la central nuclear ucraniana en 1986 pudiese llegar hasta nosotros. Una tribuna desde la que poder susurrar aquellas vivencias y sentimientos que se vieron ahogados por toda una maquinaria propagandística y periodística.

Voces de Chernóbil es un libro redondo, en todos los sentidos. Está perfectamente dividido en cinco partes identificables, en las cuales se cierra un círculo de vivencias que nos muestran un mundo de dolor, de sufrimiento, de horror y, sobretodo, de esperanza y amor. De amor por la vida. Por una vida robada. Robada por un progreso mal entendido y mal ejecutado.

Se podría llegar a pensar que al ser diálogos de gente común, de campesinos, de obreros, de amas de casa, de ancianos, de niños, Voces de Chernóbil es un libro ligero de leer. Justo por ello nos encontramos ante una obra dura, no en el sentido literario, pues la cadencia de la composición de los diálogos hace que las letras fluyan, sino en las sensaciones y sentimientos que desprende y provoca. Las primeras páginas son una puñalada en el estómago que hacen que se te estremezcan las entrañas y esa sensación, durante todo el libro, se mantiene en mayor o menor medida hasta que las últimas hojas terminan de desarmarte.

Quizás decir que este libro es un disfrute podría sonar extraño, pero el sufrimiento que te provoca se ve compensado en la misma medida por la verdad y sinceridad que desprenden las palabras de los protagonistas. Unas voces que cuentan una historia diferente de la que hasta ahora habíamos oído acerca de lo que allí ocurrió.

“A veces una tiene ganas de ponerse a soñar. Soñar que en un futuro no lejano cerrarán la central de Chernóbil. La derruirán. Y la plaza que se forme en su lugar la convertirán en un verde prado”. Eso es Voces de Chernóbil. Un grito de esperanza. Una crónica de futuro.image

Anuncios