Mis libros en movimiento de 2017

Llega el final de cada año y muchos blogs, páginas culturales de periódicos o revistas se lanzan a publicar sus rankings con los mejores libros del año que acaba (algunos incluso osan a lanzarse a hacer listas con los peores libros del año). Y la mayoría de estos rankings no se hacen desde la modestia de la subjetividad, sino que se publican como verdades absolutas. En muchas ocasiones esas listas encierran tanto egocentrismo o, lo que es peor, tanto marketing que no puedo tomarlas en serio. Me repelen del mismo modo que lo hacen las estanterías e islas de “más vendidos” de las librerías (y no digamos ya la de los centros comerciales).

Creo, sin embargo, en las elecciones personales aleatorias y, la mayoría de las veces, ese azar guía mis lecturas: una portada que destaca entre el resto a pesar de no ser especialmente llamativa, cierta persona leyendo cierto libro en cierto lugar, una recomendación personal de alguien muy especial, un libro descolocado en una estantería o la animadversión de alguien hacia un determinado texto (o llevado a su máxima expresión mediante la censura pura y dura).

La sección “Libros en movimiento” de este blog comenzó con el sincero propósito de conocer libros y darlos a conocer a otros (a todos los que se quieran pasar por Librocinio). Veo a alguien leyendo un libro y lo apunto. Sin más. Y de entre todas esas notas, por diferentes motivos, hay ciertos títulos, que sin conocer nada de ellos, destacan y se convierten en mi próxima lectura.

Creo que somos lo que leemos, o más bien, lo que leemos nos convierte en lo que somos. Y si se quiere llegar a hilar un poco más fino, lo que leemos nos hace ser conscientes de lo que somos.

Durante este año muchos de esos “Libros en movimiento” se han transformado en lecturas propias (y orgullosamente digo que sé que se han convertido también en lecturas ajenas) y han pasado a ser parte de lo que soy. Como no podría ser de otra forma, no todos ellos han dejado un regusto agradable, pero me reconforta el hecho de que he encontrado algunos textos que han han ido directos a rellenar mi estantería de libros favoritos como Las partículas elementales de Michel Houllebecq, Un hombre ocioso de Yusuf Atilgan o el que me está acompañando en este final de año, Un hombre enamorado de Karl Ove Knausgard (me parece algo mágico lo que hace con la escritura este autor noruego).

Os dejo a continuación el listado completo de los libros que he leído este año con un enlace de aquellos que he comentado en el blog. Considerad esto como un extra de “Libros en Movimiento”.

Felices lecturas.

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